La deserción escolar en Colombia dejó de ser únicamente un problema educativo para convertirse en una crisis económica y social. Estudios recientes advierten que cuatro de cada diez estudiantes abandonan el sistema educativo, una situación que representa una pérdida anual de al menos $2,8 billones para el país.
El análisis fue realizado por el Laboratorio de Economía de la Educación (LEE) de la Universidad Javeriana, que identificó los problemas de salud y la falta de recursos económicos como las principales causas del abandono escolar. De acuerdo con el estudio, cerca del 40% de los estudiantes desertan antes de culminar su proceso educativo.
A este panorama se suma un informe del Observatorio de Realidades Educativas de la Universidad Icesi, el cual estima que entre el 40% y el 45% de los niños que inician la primaria no logran graduarse como bachilleres, lo que evidencia una grave falla en la permanencia escolar.
Panorama en Santander
En el departamento de Santander, la Gobernación reporta que más de 99.800 estudiantes están vinculados actualmente al sistema educativo. Las cifras muestran comportamientos dispares entre municipios.
En Bucaramanga, la deserción escolar se redujo al 2,8%, mientras que en Girón se ubicó en 4,4%. Sin embargo, Piedecuesta presenta el panorama más preocupante de la región, al pasar del 3,4% al 6,1%, convirtiéndose en el municipio con mayor deserción escolar en el área metropolitana.

Respuesta humanitaria ante la crisis
Frente a este escenario, y teniendo en cuenta que las dificultades económicas son la segunda causa principal de abandono escolar —según el 38% de los colegios encuestados—, la organización World Vision activó una respuesta humanitaria masiva para apoyar la permanencia educativa.
La iniciativa contempla la entrega de más de 24.000 kits escolares durante el primer trimestre de 2026, junto con una estrategia de protección integral para las comunidades más vulnerables.
Según la organización, esta estrategia busca actuar como un “dique de contención” frente a las barreras financieras que enfrentan muchas familias durante el regreso a clases. World Vision señala que para un hogar, la deserción de un estudiante representa una pérdida de inversión cercana a los $3 millones.
Apoyo focalizado en el oriente del país
Como parte de esta movilización, municipios del oriente colombiano como Piedecuesta y Girón recibirán 6.521 kits escolares en el marco de la iniciativa “Escalera Educativa”, orientada a fortalecer las competencias de lectoescritura desde la primera infancia.
Además de la entrega de útiles, la estrategia incluye acciones de protección frente a la negligencia familiar y los problemas de salud, identificados como la principal causa de ausentismo en el 81% de los colegios.
Para World Vision, reducir la carga económica asociada a los útiles escolares no es una medida asistencialista, sino una estrategia estructural para evitar que Colombia continúe perdiendo capital humano y económico a causa de la deserción escolar.




