El Centro Democrático atraviesa un complejo panorama para conformar su lista a la Cámara de Representantes por Santander, a menos de 33 días de las elecciones legislativas del próximo 8 de marzo. A las renuncias ya conocidas de Edwin Ballesteros, Cindy Castañeda e Iván Aguilar, se sumó en las últimas horas la salida de la candidata Luz Marina Gómez Naranjo, hecho que encendió las alarmas en la colectividad.
La renuncia de Gómez Naranjo provocó un fuerte llamado de atención por parte de las directivas nacionales del partido a la dirigencia departamental, ante la evidente dificultad para sostener una lista competitiva y en regla dentro del calendario electoral.
Con esta nueva deserción, el Centro Democrático quedó con apenas seis candidatos inscritos para la Cámara en Santander. Por ahora, la colectividad se mantiene dentro de la legalidad, al cumplir con la cuota de género exigida por la ley, pero una renuncia adicional pondría al partido del expresidente Álvaro Uribe Vélez en serios aprietos, al punto de comprometer la validez de la lista en el departamento.
El contraste con el pasado es marcado. Hace ocho años, el uribismo logró obtener dos de las siete curules que le correspondían a Santander en la Cámara de Representantes. Hoy, en cambio, el panorama está marcado por desorden interno, fuga de candidatos y una lista que pierde solidez en la recta final de la campaña.
A pocas semanas de los comicios, el escenario no resulta alentador para el Centro Democrático en Santander, que enfrenta una de sus mayores crisis organizativas en el departamento, justo cuando se intensifica la disputa por la representación regional en el Congreso de la República.




