En lo que va del 2026, más de 87.000 consultas por infección respiratoria aguda (IRA) corresponden a personas mayores de 60 años, evidenciando que los adultos mayores representan un grupo de alto riesgo frente a las enfermedades respiratorias.
El envejecimiento poblacional es un fenómeno global: más de mil millones de personas en el mundo tienen 60 años o más, y muchas de ellas viven en países con recursos limitados, lo que dificulta su acceso a cuidados médicos y prevención adecuada. Según expertos, garantizar un envejecimiento saludable implica mantener la capacidad funcional y fortalecer el sistema inmunitario, clave para reducir el riesgo de complicaciones.
Envejecimiento inmunológico: un factor clave
El envejecimiento impacta directamente la función del sistema inmunológico, un proceso conocido como inmunosenescencia. El doctor Cristian Serrano, médico hospitalario y docente universitario, señala que “en adultos mayores, el riesgo de enfermedades respiratorias graves aumenta después de los 65 años, y aún más a partir de los 75. La disminución de las defensas y la coexistencia de enfermedades crónicas, como problemas pulmonares, cardíacos o metabólicos, incrementan la severidad de infecciones por virus respiratorios como el Virus Sincitial Respiratorio (VSR) o la influenza”.
El manejo tardío de estas enfermedades puede derivar en complicaciones graves, que incluyen daño pulmonar permanente, ingreso a unidades de cuidados intensivos, falla de órganos y aumento del riesgo de muerte. “Estas infecciones también pueden causar deterioro cognitivo, confusión, hospitalizaciones repetidas y pérdida de independencia”, agrega el doctor Serrano.
Según el Boletín Epidemiológico 5 del Instituto Nacional de Salud (INS), en las primeras cuatro semanas de 2026, los adultos mayores de 60 años representaron el 19,7 % de las consultas por IRA, con 87.453 atenciones. Solo en la semana epidemiológica 5, se registraron 1.767 hospitalizaciones en sala general y 252 ingresos a UCI/UCIM, lo que refleja la vulnerabilidad de este grupo frente a infecciones respiratorias.
El VSR fue el virus predominante, mientras que la neumonía continúa siendo una de las principales causas de hospitalización y mortalidad en países en desarrollo. En Colombia, una de cada cinco personas con neumonía fallece, situación que empeora en ciudades con altos niveles de contaminación y acceso limitado a atención médica.
Señales de alerta en adultos mayores
El doctor Juan Sebastián Bravo, internista e infectólogo, señala que los síntomas más frecuentes que deben alertar a familiares y cuidadores son: tos, dificultad respiratoria, fatiga, fiebre baja o ausente, confusión aguda, caídas o descompensación de enfermedades crónicas como EPOC o insuficiencia cardíaca.
Con el primer pico respiratorio del año aproximándose entre marzo y junio en Bogotá, los especialistas recomiendan reforzar la vigilancia epidemiológica, la detección temprana y la implementación de medidas preventivas.
Entre las estrategias clave para proteger a los adultos mayores destacan:
- Vacunación: reduce hospitalizaciones, ingreso a UCI y mortalidad.
- Control de comorbilidades: mantener buen manejo de enfermedades crónicas.
- Medidas de higiene y prevención: lavado de manos, ventilación de espacios cerrados, uso de tapabocas y evitar contacto con personas enfermas.
- Atención temprana: acudir al médico ante fiebre, dificultad respiratoria o confusión, y evitar automedicación sin evaluación clínica.
“Vacunar a un adulto mayor no solo protege su salud, sino que también protege a la familia y a la comunidad. Es una forma segura de reducir complicaciones, sufrimiento y riesgo de muerte”, concluye el doctor Serrano.




