Mientras en el Senado continúan los enfrentamientos y discursos, en Santander la realidad golpea con fuerza al sector rural. Las intensas lluvias han dejado pérdidas incalculables entre los campesinos, con cosechas arrasadas, familias afectadas y una economía agrícola que enfrenta serias dificultades sin respuestas claras por parte de las autoridades.
Durante la pasada contienda electoral, los candidatos al Congreso coincidieron en prometer mejoras en seguridad y vías para el departamento. Sin embargo, el panorama actual dista de esos compromisos: Santander enfrenta rezagos en infraestructura, pérdida de competitividad y mayores niveles de desconexión.
Balance legislativo genera inconformidad
La bancada parlamentaria que culmina su periodo este 20 de julio deja un balance que ha sido calificado como decepcionante por diversos sectores. Según análisis regionales, ha sido limitado el avance en gestión de proyectos y soluciones concretas para las necesidades del departamento.
Uno de los casos señalados es el del senador Miguel Ángel Pinto, a quien se le cuestiona por centrar su agenda en temas de alto impacto mediático, como la reforma a la salud, sin que esto se traduzca en beneficios tangibles para Santander.
El contraste entre la actividad política nacional y las necesidades locales deja en evidencia una constante: el protagonismo en los debates no siempre se traduce en soluciones para las regiones. En Santander, el llamado es claro: menos discurso y más acciones concretas que respondan a la crisis del campo y al desarrollo del departamento.




