Los adultos mayores, especialmente aquellos con enfermedades crónicas, enfrentan un mayor riesgo de desarrollar infecciones respiratorias graves. Así lo advierten expertos en salud, quienes destacan que condiciones como la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), la insuficiencia cardíaca, la obesidad y la diabetes incrementan significativamente la probabilidad de complicaciones e incluso de muerte.
De acuerdo con la agencia nacional de salud pública de Estados Unidos, la mayoría de las muertes por virus respiratorios se registran en personas mayores de 65 años, debido a que este grupo presenta con mayor frecuencia enfermedades subyacentes. Además, el riesgo aumenta progresivamente con la edad.
El deterioro natural del sistema inmunológico, conocido como inmunosenescencia, es uno de los factores clave. Este proceso reduce la capacidad del organismo para responder de manera efectiva frente a virus, bacterias y otros agentes externos, lo que deja a los adultos mayores en una situación de mayor vulnerabilidad.
Respuesta más lenta ante infecciones, advierten expertos
La médica infectóloga Shirley Vanessa Correa Forero, miembro del comité de vacunación de la Asociación Colombiana de Infectología (ACIN), explicó que en esta población “el sistema inmune responde de forma más lenta y menos eficaz ante infecciones, lo que facilita la aparición de cuadros graves”.
Entre las principales comorbilidades que agravan el panorama se encuentra la EPOC, una enfermedad respiratoria crónica que aumenta entre dos y cuatro veces el riesgo de desarrollar neumonía adquirida en la comunidad. Además, cerca del 70% de sus exacerbaciones están relacionadas con infecciones, muchas de ellas causadas por virus respiratorios.
La diabetes también es un factor de riesgo importante. Un mal control de los niveles de glucosa incrementa la posibilidad de hospitalización por neumonía, tanto en pacientes con diabetes tipo 1 como tipo 2.
En el caso de la insuficiencia cardíaca, las infecciones respiratorias representan cerca del 11% de los episodios de descompensación aguda, siendo además una de las principales causas de hospitalización en adultos mayores.
Obesidad: factor que agrava los cuadros respiratorios
Por su parte, la obesidad se reconoce como un factor independiente que aumenta la gravedad de infecciones como la influenza, el COVID-19 y la neumonía viral, elevando el riesgo de ingreso a unidades de cuidado intensivo y la necesidad de ventilación mecánica.
La especialista advirtió que estos virus no solo generan procesos inflamatorios, sino que también pueden desencadenar complicaciones cardiovasculares como infartos, accidentes cerebrovasculares, arritmias y descompensaciones de la falla cardíaca, lo que incrementa el riesgo de muerte.
En cuanto a la circulación de virus respiratorios en el país, durante los últimos tres meses se han registrado los siguientes niveles de detección: Virus Respiratorio Sincitial (8,5%), Influenza A (4%) y COVID-19 (2,4%).
Ante este panorama, los expertos hacen un llamado a reforzar las medidas de prevención, especialmente en personas mayores de 60 años con enfermedades crónicas. La vacunación se mantiene como una de las herramientas más efectivas para reducir el riesgo de enfermedad grave, hospitalización y mortalidad, además de disminuir la transmisión en la comunidad.
Finalmente, se insiste en la importancia de mantener al día los esquemas de inmunización y acudir oportunamente a los servicios de salud ante cualquier síntoma respiratorio.




