En El Socorro, la mañana se abrió con un ritmo distinto. Las calles empedradas de la capital comunera dejaron de ser solo tránsito cotidiano para convertirse en escenario vivo de la carrera de observación “Juntos por su Protección”, una jornada que reunió a 80 jóvenes de la Universidad Industrial de Santander (UIS) y de instituciones educativas locales.
Desde temprano, el centro histórico empezó a llenarse de colores, equipos y expectativas. No era solo una competencia: era una invitación a mirar la ciudad de otra manera, a recorrerla con atención, a leerla como si cada esquina guardara una pista.
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El acto de apertura contó con la presencia del alcalde Ángel Antonio Acevedo Martínez, el Teniente Coronel Andrés Felipe Hernández Barrios y la Mayor Jenny Marcela Osses Patiño, junto a unidades de la Policía de Infancia y Adolescencia y Turismo. Todos coincidieron en un mismo mensaje: el tiempo libre de los jóvenes también puede ser un espacio de protección y construcción de futuro.

Entre historia, pistas y territorio
Con hojas de ruta en mano y equipos organizados por colores, los participantes iniciaron el recorrido por puntos emblemáticos del municipio. La Casa de la Cultura, la Casa Berbeo, el antiguo Hospital del Socorro y otros espacios patrimoniales se convirtieron en estaciones de aprendizaje, donde los jóvenes debían resolver retos mediante códigos QR y dinámicas de observación.
A medida que avanzaba la jornada, el esfuerzo físico se mezclaba con la curiosidad. Cada estación no solo exigía avanzar, sino detenerse, mirar y comprender. El centro histórico se transformó así en un aula abierta donde la ciudad hablaba a través de su arquitectura y su memoria.
Una ciudad que también enseña
Más allá del carácter competitivo, la actividad se convirtió en un ejercicio de integración y reconocimiento del territorio. Las risas, el trabajo en equipo y la emoción del recorrido fueron marcando el ritmo de una experiencia que fue creciendo en significado a cada paso.

En los puntos de hidratación, el bocadillo veleño y el banano recordaban que la identidad también se construye en los detalles cotidianos, en los sabores que acompañan la historia de la región.
Más que una carrera, una experiencia de protección
Las autoridades destacaron que este tipo de iniciativas buscan fortalecer la prevención desde la cultura, el deporte y el conocimiento del entorno. “El tiempo libre es sagrado”, fue una de las ideas que marcó la jornada, entendida como una apuesta por alejar a los jóvenes de los riesgos sociales y acercarlos a su patrimonio.
Al final del recorrido, no hubo solo ganadores. Quedó una ciudad observada con otros ojos, una juventud que caminó su historia y un mensaje claro: en El Socorro, la protección también se construye recorriendo sus propias calles.




