La industria de la construcción en Colombia atraviesa una etapa de transformación marcada por la necesidad de mejorar su competitividad en medio del aumento de costos, la presión sobre los tiempos de ejecución y las nuevas exigencias ambientales.
Aunque el panorama del sector presenta señales mixtas, las obras civiles mantienen un crecimiento que abre oportunidades para empresas de infraestructura, materiales y soluciones especializadas. Sin embargo, el desafío ya no se limita a ejecutar más proyectos, sino a hacerlo con mayor eficiencia, menor desperdicio y mejores capacidades técnicas.
Obras civiles impulsan el crecimiento del sector
De acuerdo con cifras del DANE, durante el cuarto trimestre de 2025 el valor agregado de la construcción cayó 2,6 % anual, principalmente por la disminución de 6,5 % en edificaciones. No obstante, las obras civiles registraron un crecimiento de 6,3 %, impulsadas por proyectos en minas, plantas industriales, carreteras, vías férreas, puentes y túneles.
Para la multinacional italiana MAPEI, que completa cerca de una década de operaciones en Colombia, este comportamiento refleja un cambio en las prioridades del mercado.
“Hoy la construcción en Colombia tiene una oportunidad importante: avanzar hacia una operación más productiva, más técnica y más sostenible. El reto no está solo en iniciar nuevos proyectos, sino en lograr que cada obra se ejecute con mejores procesos, menor desperdicio y soluciones que generen valor para toda la cadena”, afirmó Miguel Perilla, gerente general de la compañía en Colombia.
Productividad y eficiencia, claves para la rentabilidad
Según la empresa, la productividad dejó de ser un tema exclusivamente operativo para convertirse en un factor determinante de competitividad. Los retrasos, reprocesos y desperdicios afectan directamente la rentabilidad de los proyectos de infraestructura, vivienda e industria.
A esto se suma la presión sobre los costos, que ha llevado a constructoras y desarrolladores a tomar decisiones más estratégicas frente a la compra de materiales y soluciones técnicas. Aspectos como la durabilidad, facilidad de aplicación, soporte técnico y mantenimiento están ganando relevancia frente al precio inicial.
El reto de fortalecer la mano de obra
Otro de los desafíos identificados por el sector es la formación técnica del talento humano. Según datos del Observatorio de Hábitat con base en cifras del DANE, la construcción ocupó a más de 1,5 millones de personas en Colombia durante el trimestre móvil abril-junio de 2025.
Para las compañías del sector, esto representa la necesidad de fortalecer las capacidades técnicas, promover buenas prácticas de aplicación y facilitar la adopción de nuevas tecnologías y sistemas constructivos.
Sostenibilidad con impacto económico
La sostenibilidad también empieza a consolidarse como un factor de competitividad en la construcción. La reducción de desperdicios, la durabilidad de los materiales y la optimización de recursos no solo responden a criterios ambientales, sino que también generan ahorros y reducen costos de mantenimiento.
“Cuando hablamos de sostenibilidad en construcción, hablamos también de eficiencia y competitividad. Una obra que reduce desperdicio, mejora tiempos e incorpora soluciones adecuadas está respondiendo tanto a una exigencia ambiental como a una necesidad económica del sector”, agregó Perilla.
Modernización y nuevas oportunidades
Desde MAPEI consideran que la construcción colombiana tiene una oportunidad concreta para modernizar su cadena de valor mediante materiales especializados, innovación y asistencia técnica.
La apuesta del sector apunta a proyectos de infraestructura, edificaciones, remodelación e industria que demandan mejores tiempos de ejecución, mayor eficiencia y soluciones alineadas con las nuevas exigencias del mercado.




