Comunicadores denunciaron problemas para acceder al evento pese a estar previamente inscritos
Lo que debía ser un espacio de articulación entre autoridades y medios de comunicación terminó generando inconformidad entre varios periodistas durante el denominado «Empalme Regional», realizado en la Alcaldía de Bucaramanga.
Desde el ingreso al edificio comenzaron los inconvenientes. Varios comunicadores aseguraron que, aunque se habían inscrito con varios días de anticipación, en la portería les informaron que sus nombres no aparecían en el listado de acceso, por lo que inicialmente se les negó la entrada.
Dos listas y confusión en el control de acceso
De acuerdo con los testimonios de algunos asistentes, los periodistas sí figuraban en un registro, pero este era diferente al que manejaba el personal ubicado en el primer piso, situación que generó retrasos y confusión.
La intervención de la jefe de prensa permitió verificar la información y autorizar el ingreso de varios comunicadores, entre ellos periodistas que habían viajado desde el departamento del Cauca y otras regiones del país para cubrir el evento.
Un discurso de nueve minutos y ninguna pregunta
Una vez superado el inconveniente del ingreso, los asistentes esperaban un espacio de interacción con los voceros del encuentro. Sin embargo, según los periodistas presentes, la jornada se limitó a una intervención de aproximadamente nueve minutos.
Al finalizar el discurso no se abrió un espacio para preguntas por parte de los medios de comunicación, una decisión que generó nuevas críticas entre los asistentes.
Periodistas cuestionan la falta de diálogo
Varios comunicadores manifestaron su inconformidad por considerar que el evento no cumplió con el formato habitual de una rueda de prensa, en la que los periodistas tienen la posibilidad de formular preguntas y obtener respuestas sobre los temas expuestos.
Para algunos de los asistentes, la actividad se desarrolló más como una intervención institucional que como un escenario de diálogo con los medios, lo que dejó un ambiente de malestar entre quienes habían acudido para realizar la cobertura periodística.




