Llantas, sacos, residuos y desechos acumulados ocupan una esquina de la carrera 22 con calle 34. La situación genera preocupación entre quienes transitan por este sector de la capital santandereana.
Una esquina que terminó convertida en basurero
Lo que debería ser un espacio público más del centro de Bucaramanga terminó convertido en un punto de acumulación de residuos. En la carrera 22 con calle 34 se observan llantas, sacos, basura y diferentes tipos de desechos abandonados en plena vía pública.
La acumulación no solo afecta la imagen del sector, sino que también genera preocupación por las condiciones de salubridad y el deterioro del espacio público.
Las alcantarillas también están llenas de residuos
El problema no se limita a la basura acumulada en la esquina. Parte de los desechos también termina en las alcantarillas, aumentando la preocupación de quienes advierten sobre las consecuencias que puede generar la obstrucción de estos sistemas.
La presencia de residuos en estos puntos plantea además interrogantes sobre las condiciones de limpieza y mantenimiento de un sector ubicado en pleno centro de la ciudad.
¿Quién controla y quién responde?
La situación vuelve a poner sobre la mesa el debate por el manejo de los residuos y el cuidado del espacio público en Bucaramanga.
¿Quién está encargado de controlar estos puntos? ¿Se han realizado jornadas de limpieza? ¿Existen controles o sanciones para quienes arrojan residuos de manera indebida?
Mientras la ciudad busca recuperar y mantener sus espacios públicos, escenas como esta reflejan que todavía persisten comportamientos que afectan la convivencia y el entorno urbano.
La ciudad no se ensucia sola
El estado de esta esquina también deja un llamado a la responsabilidad ciudadana. El cuidado de Bucaramanga no depende únicamente de las autoridades: evitar arrojar residuos en lugares no autorizados es una responsabilidad de todos.
La imagen de basura acumulada en pleno centro de la ciudad vuelve a generar una pregunta que sigue pendiente: ¿hasta dónde se permitirá que algunos espacios públicos terminen convertidos en botaderos improvisados?





