¡No es broma! Mientras le arreglaban la moto, también le cortaron el cabello en plena vía

Por Oro Noticias TV

lunes 14 de septiembre, 2026 04:43 PM

Una esquina del Parque La Concordia, en Bucaramanga, vuelve a llamar la atención por el uso del espacio público. Allí, además de reparaciones de motocicletas, se encontró a un cliente recibiendo un corte de cabello en plena vía.

Una esquina convertida en taller

Una esquina ubicada en inmediaciones del Parque La Concordia, en Bucaramanga, se ha convertido en un punto donde se realizan trabajos de reparación de motocicletas en plena vía pública.

La presencia constante de motos, herramientas y personas realizando labores propias de un taller genera cuestionamientos sobre el uso que se le está dando a este espacio, destinado para el disfrute y tránsito de la ciudadanía.

El curioso ‘servicio integral’

Pero esta vez la escena fue más allá de las reparaciones mecánicas. Mientras una motocicleta era atendida, un cliente aprovechó el momento para recibir un corte de cabello en el mismo lugar.

La particular situación llamó la atención por la combinación de dos actividades comerciales diferentes desarrolladas en un espacio público: mecánica de motos y peluquería.

Una escena que, más allá de lo anecdótico, vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre la ocupación de las calles y la necesidad de garantizar que estos espacios puedan ser utilizados por todos.

¿Hasta dónde llega la apropiación del espacio público?

La situación también plantea interrogantes sobre los controles existentes en este sector de Bucaramanga. ¿Qué actividades comerciales pueden desarrollarse en la vía pública? ¿Quién verifica que no se obstaculice el paso o se afecte el uso colectivo del espacio?

El caso del Parque La Concordia refleja una problemática que trasciende la curiosa imagen de un cliente cortándose el cabello mientras espera la reparación de su moto: el debate está en hasta dónde puede llegar la utilización de un espacio que pertenece a todos.

Una esquina, múltiples negocios

Entre motocicletas, reparaciones y ahora cortes de cabello, esta esquina parece haberse convertido en un punto de servicios al aire libre.

La pregunta que queda sobre la mesa es sencilla: ¿hasta dónde puede llegar el ingenio para hacer negocio cuando la calle termina convertida en taller, peluquería y zona de atención al público?

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