A pocos días del inicio del calendario escolar en los colegios públicos de Santander, programado para el 19 de enero, padres de familia recorren distintos puntos de Bucaramanga en busca de útiles escolares, intentando encontrar precios asequibles en medio de una situación económica que sigue siendo retadora para muchos hogares.
Con el regreso a clases, las familias se ven obligadas a ajustar su presupuesto sin dejar de cumplir con las exigencias académicas de las instituciones educativas. Según los padres consultados, la compra de cuadernos, textos, lápices, colores y otros elementos básicos representa un gasto aproximado entre 200 y 300 mil pesos por estudiante, cifra que impacta directamente la economía familiar.
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Ante este panorama, algunos padres aseguran que han optado por reutilizar útiles del año anterior, comparar precios en varios establecimientos y priorizar los elementos estrictamente necesarios para reducir los costos.
Por su parte, comerciantes del sector escolar señalan que han implementado estrategias para aliviar el gasto, como mantener precios similares a los del año anterior, ofrecer paquetes escolares y realizar promociones con el objetivo de facilitar las compras y atraer a los clientes.
A pocos días de que los estudiantes regresen a las aulas, el principal reto para las familias bumanguesas es equilibrar el presupuesto del hogar y garantizar un inicio de clases oportuno, en un contexto donde cada gasto debe ser cuidadosamente planeado.




