Muebles viejos, escombros, costales y toda clase de desperdicios se acumulan en este corredor vial, donde, pese a las jornadas de limpieza, los residuos vuelven a aparecer. La comunidad cuestiona la falta de control frente a quienes arrojan basura en el lugar.
Montañas de residuos invaden la vía
El sector de Transición y Regadero, sobre la vía a Matanza, se ha convertido en un punto crítico por la acumulación de residuos. Muebles viejos, costales, escombros y otros desperdicios terminan abandonados a un costado de la carretera, formando montones de basura que deterioran el entorno y generan preocupación.
A esta problemática se suma la presencia de gallinazos, que llegan atraídos por los desechos y permanecen en la zona, donde encuentran alimento entre los residuos abandonados.
Limpian el lugar, pero la basura vuelve a aparecer
Uno de los aspectos que más llama la atención es que, pese a las jornadas de recolección y limpieza, el problema persiste. Poco tiempo después de retirar los residuos, nuevamente aparecen bolsas, muebles y escombros, como si el sitio se hubiera convertido en un botadero recurrente.
Esta situación pone en evidencia la necesidad de fortalecer las acciones de vigilancia y control para evitar que algunas personas continúen utilizando este corredor vial como un lugar para deshacerse de sus desperdicios.
¿Quién responde por este punto crítico?
La problemática abre interrogantes sobre las medidas que se están tomando para identificar y sancionar a quienes arrojan basura de manera indebida en este sector. Además de las labores de limpieza, resulta fundamental promover la disposición adecuada de los residuos y evitar que el lugar vuelva a convertirse en un basurero a cielo abierto.
Mientras los gallinazos cumplen su función en el ecosistema, la acumulación de desperdicios deja en evidencia una responsabilidad humana que no puede pasarse por alto. La pregunta sigue en el aire: ¿quién controla y sanciona a quienes convierten la vía a Matanza en un botadero de basura?





