Hace aproximadamente seis años, el hoy candidato presidencial Abelardo De La Espriella no estaba en escenarios políticos, sino en los estrados judiciales. En ese momento, actuaba como abogado de una firma farmacéutica vinculada a la producción del medicamento “Doloded”, el cual contenía diclofenaco.
Una investigación científica que encendió las alarmas
El caso salió a la luz pública gracias a la científica Elena Stachenko, reconocida en América Latina por su trayectoria en investigación. Su trabajo puso en el centro del debate posibles irregularidades relacionadas con el medicamento, lo que generó atención mediática y judicial.
Señalamientos por presuntas presiones
De acuerdo con lo conocido en su momento, el abogado habría intentado cuestionar y restar relevancia a la investigación, en medio de lo que algunos interpretaron como presiones para frenar el avance del caso. Sin embargo, estas acciones no lograron su objetivo.
La justicia rechazó los intentos en dos ocasiones
El proceso judicial continuó su curso y, en dos oportunidades, las autoridades fallaron en contra de las pretensiones de frenar o desestimar el caso. Estas decisiones permitieron que la investigación avanzara, consolidando el expediente en torno al medicamento.
Un episodio que regresa al debate público
Hoy, con Abelardo De La Espriella en la arena política, este episodio vuelve a tomar relevancia. El caso “Doloded” reaparece como parte del escrutinio público propio de las campañas, recordando que los antecedentes judiciales pueden resurgir en nuevos escenarios.
El debate queda abierto, mientras la opinión pública vuelve a poner la lupa sobre hechos del pasado que podrían incidir en el presente político del país.




