Las jornadas de protesta por el aumento del avalúo catastral no solo han estado marcadas por los bloqueos y las exigencias de los manifestantes. En varios puntos del país, la organización comunitaria ha sido protagonista, permitiendo que las movilizaciones se mantengan en el tiempo.
Alimentación y solidaridad: pilares de la resistencia
Durante los bloqueos, no ha faltado lo esencial: comida y coordinación. Desde tempranas horas, ciudadanos han dispuesto alimentos como arepa amarilla, café, queso y bocadillo para quienes permanecen en las vías, enfrentando tanto el sol intenso como las lluvias.
Esta logística, impulsada por la misma comunidad, ha permitido que los manifestantes cuenten con energía suficiente para continuar con las jornadas de protesta, en medio de un ambiente de respaldo colectivo.
Una protesta que se organiza para sostenerse
Más allá de las exigencias frente al incremento en el avalúo catastral, lo que ha quedado en evidencia es la capacidad de articulación entre los participantes. La distribución de alimentos, la rotación de personas y el apoyo entre vecinos han sido determinantes para mantener los bloqueos activos.
La solidaridad comunitaria ha sido uno de los factores más visibles en estas manifestaciones. La presencia constante de apoyo logístico demuestra que, cuando hay una causa común y coordinación, la protesta no solo se sostiene en el tiempo, sino que también se fortalece desde lo colectivo.




