Ver a un perro correr, saltar y jugar es una muestra de bienestar. Sin embargo, detrás de esa energía pueden comenzar a desarrollarse problemas articulares que pasan desapercibidos durante años. En el marco del Día Mundial del Perro, especialistas hacen un llamado a que el cuidado de las articulaciones empiece desde la juventud de las mascotas y no únicamente cuando aparecen el dolor o la cojera.
La salud articular es un factor determinante para la calidad de vida de los perros, especialmente a medida que envejecen. Detectar de forma temprana cualquier alteración y adoptar hábitos preventivos puede ayudar a mantener su movilidad y bienestar por más tiempo.
La artrosis: una enfermedad silenciosa
La artrosis es una enfermedad degenerativa y crónica que puede afectar hasta al 39,8 % de los perros, de acuerdo con estudios veterinarios recientes. No obstante, solo el 23,6 % de los casos presenta signos clínicos evidentes para sus cuidadores.
Esto significa que un importante número de perros podría convivir con molestias articulares sin que sus familias lo adviertan, retrasando el diagnóstico y el tratamiento oportuno.
La lesión articular más frecuente en los perros
Según el Manual de Veterinaria Merck, la rotura parcial o completa del ligamento cruzado craneal es la lesión articular más común en perros y su incidencia aumenta con la edad.
Esta afección provoca inestabilidad en la rodilla y, si no recibe un manejo adecuado, puede derivar en artrosis secundaria, comprometiendo de manera permanente la movilidad del animal.
Investigaciones desarrolladas en universidades colombianas también identifican esta lesión como una de las principales causas de consulta en los servicios de ortopedia veterinaria del país.
Los especialistas advierten que algunas razas presentan mayor predisposición, entre ellas labradores, rottweilers y bóxers, así como perros pequeños y medianos con sobrepeso.
Golpes y saltos también pueden causar daño
Aunque el envejecimiento incrementa el riesgo de enfermedades articulares, las lesiones también pueden originarse por traumatismos durante la juventud.
Saltos desde muebles, caídas, golpes o actividades físicas intensas pueden generar microtraumatismos repetitivos que, con el paso del tiempo, favorecen el desarrollo de artrosis prematura y limitan la movilidad del perro en la adultez.
Detectar las primeras señales hace la diferencia
Para el médico veterinario David Quintana, vocero de Heel Vet Colombia, uno de los principales retos es que los perros suelen ocultar el dolor.
«Los perros son expertos en disimular el dolor. Es parte de su naturaleza, y eso hace que muchos dueños no se den cuenta de que su mascota tiene un problema articular hasta que ya es evidente. Pequeños cambios en cómo se levanta, cómo sube las escaleras o cómo juega pueden ser las primeras señales de que algo no está bien. Cuidar las articulaciones desde joven, con peso adecuado y ejercicio bien dosificado, es la mejor inversión que un dueño puede hacer por la calidad de vida de su compañero».
Señales de alerta que no deben pasarse por alto
Los veterinarios recomiendan consultar cuando el perro presenta alguno de estos síntomas:
- Cojera ocasional o persistente.
- Rigidez al levantarse después de descansar.
- Dificultad para subir escaleras, saltar al sofá o ingresar al vehículo.
- Cambios en la forma de caminar o sentarse.
- Menor interés por jugar o salir a pasear.
- Lamido constante de una articulación, lo que puede indicar dolor localizado.
Hábitos para proteger las articulaciones
La prevención continúa siendo la principal herramienta para reducir el riesgo de lesiones articulares y preservar la movilidad durante toda la vida del perro.
Entre las recomendaciones de los especialistas se encuentran:
- Mantener un peso saludable para evitar sobrecarga en las articulaciones.
- Promover ejercicio moderado y constante.
- Evitar saltos repetitivos desde alturas.
- Utilizar rampas o escalones para acceder a muebles o vehículos.
- Reducir el riesgo de caídas eliminando superficies resbaladizas.
- Realizar controles veterinarios periódicos, especialmente en razas predispuestas.
- Consultar al veterinario ante cualquier cambio persistente en la movilidad.
Un manejo integral para una mejor calidad de vida
Los especialistas recuerdan que, bajo supervisión veterinaria, existen alternativas terapéuticas de origen natural que pueden contribuir al manejo del dolor y la inflamación articular, favoreciendo la movilidad y el bienestar del perro como parte de un tratamiento integral.
En el Día Mundial del Perro, el mensaje es claro: cuidar las articulaciones desde etapas tempranas no solo ayuda a prevenir enfermedades, sino que puede traducirse en más años de movimiento, bienestar y calidad de vida para las mascotas.




