La Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Barranquilla condenó a 40 años de prisión al exjefe paramilitar Salvatore Mancuso, tras hallarlo responsable de 117 crímenes cometidos contra comunidades indígenas wayuu en La Guajira, entre los años 2002 y 2006. La sentencia incluye una multa cercana a los 14 millones de dólares y la inhabilidad para ejercer cargos públicos por el mismo periodo.
Según informó la Fiscalía General de la Nación, Mancuso dirigió y autorizó acciones armadas ejecutadas por el Frente Contrainsurgencia Wayuu, estructura ilegal adscrita al Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), creada para expandir el control paramilitar en esa zona del país.
El alto tribunal determinó que bajo el mando de Mancuso se cometieron homicidios, desapariciones forzadas, desplazamientos masivos, actos de violencia basada en género y otros ataques sistemáticos contra la población civil indígena, configurando graves violaciones a los derechos humanos.
Uno de los hechos más representativos fue la incursión armada en la ranchería Manaki, en el municipio de Uribia, donde hombres armados golpearon y retuvieron a miembros de la comunidad wayuu, además de destruir y robar elementos de alto valor cultural.
Homicidios en asentamientos indígenas
La investigación judicial también estableció la responsabilidad del grupo armado en el asesinato de dos indígenas, ocurrido el 17 de marzo de 2002 en el asentamiento Kepischon, hecho que hizo parte del patrón de violencia utilizado para generar terror y desplazamiento en la región.
De acuerdo con el expediente, el Frente Contrainsurgencia Wayuu fue conformado en marzo de 2002, alcanzó cerca de 150 integrantes y operó principalmente en áreas cercanas a la Sierra Nevada de Santa Marta, consolidando la presencia de las AUC en La Guajira.
Aunque la condena impuesta es de 40 años de prisión, el fallo aclara que Mancuso podría acceder a una pena alternativa de hasta ocho años, siempre que cumpla con los compromisos establecidos en la Ley de Justicia y Paz, entre ellos el aporte pleno a la verdad, la reparación a las víctimas y la garantía de no repetición.
Antecedentes del exjefe paramilitar
Salvatore Mancuso fue uno de los principales comandantes de las AUC hasta su desmovilización en 2006. En 2008 fue extraditado a Estados Unidos, donde pagó una pena de 15 años de cárcel por narcotráfico, antes de regresar al país para responder ante la justicia colombiana.




