La mujer, quien se desplazaba como parrillera en una motocicleta, perdió la vida en el lugar de los hechos luego de ser embestida por una camioneta Toyota a gran velocidad. El conductor involucrado escapó de la escena, presuntamente bajo los efectos del alcohol.
Un amanecer marcado por la tragedia en la ‘Y’ del Kennedy
En horas de la mañana de este lunes en el norte de Bucaramanga, se registró un accidente de tránsito que cobró la vida de una mujer. Como Nora Duarte fue identificada la víctima mortal de este nefasto suceso vial registrado en el concurrido punto conocido como la ‘Y’ del Kennedy, un corredor estratégico que conecta a varios barrios de la comuna norte con el resto de la ciudad.
El trágico hecho se desencadenó cuando la víctima se desplazaba como parrillera a bordo de una motocicleta. Lo que prometía ser una jornada habitual de movilidad se transformó en cuestión de segundos en una escena de dolor e impotencia, luego de que un vehículo de alta gama impactara de manera brutal la parte trasera del velocípedo en el que viajaba Duarte junto al conductor de la motocicleta.
La embestida mortal: una imprudencia a alta velocidad
Una camioneta que transitaba por el mismo carril a alta velocidad, no detuvo su marcha ni accionó los frenos a tiempo, embestidores por la espalda con una fuerza devastadora.
El impacto fue tan seco y violento que proyectó violentamente a ambos ocupantes de la moto contra la capa asfáltica. Nora Duarte recibió la peor parte del golpe en la caída; las graves lesiones sufridas en zonas vitales de su cuerpo le provocaron la pérdida del conocimiento de manera inmediata. Pese a la llegada angustiosa de transeúntes y otros conductores que intentaron brindarle los primeros auxilios mientras arribaban las unidades médicas, la gravedad de los traumas fue irreversible: la mujer expiró a los pocos minutos sobre el frío pavimento.
Por su parte, el hombre que conducía la motocicleta corrió con mejor suerte dentro de la tragedia. Aunque resultó con múltiples contusiones, laceraciones y signos evidentes de dolor por el impacto, se mantuvo consciente en todo momento, presenciando con desesperación el trágico desenlace de su compañera de viaje.
Escenas de angustia, zozobra e impotencia ciudadana
El sitio del accidente no tardó en convertirse en un epicentro de dolor y zozobra. En cuestión de minutos, decenas de peatones, comerciantes del sector y otros motociclistas que transitaban por la zona se aglomeraron alrededor de la escena. Imágenes sensibles del acontecimiento registraron los momentos posteriores al siniestro, donde se observaba el cuerpo inerte de Nora Duarte sobre la vía, custodiado por la desesperación de quienes intentaban desesperadamente buscar una señal de vida o apresurar la llegada de una ambulancia.
La cobarde huida del presunto responsable
Uno de los aspectos que más ha generado indignación entre la ciudadanía es la conducta asumida por el conductor de la camioneta Toyota. Tras provocar el fuerte choque y percatarse de la magnitud del siniestro, el individuo tomó la decisión de no socorrer a las víctimas y darse a la fuga.
Según los testimonios entregados a la Policía Metropolitana y a los inspectores de tránsito, existen sospechas infundadas de que el conductor manejaba bajo los efectos de bebidas embriagantes, hipótesis que cobra fuerza debido a las maniobras imprudentes previas al impacto y a su posterior huida del lugar. Las autoridades ya adelantan la revisión de las cámaras de seguridad del sector.
Operativo judicial y caos en la movilidad del norte
Minutos después de reportado el accidente, al lugar arribaron unidades de la Dirección de Tránsito de Bucaramanga junto al grupo de Criminalística, quienes procedieron a acordonar la zona para proteger las evidencias del siniestro y controlar la creciente aglomeración de curiosos.
Como consecuencia del acordonamiento de la vía principal, se generó un severo embotellamiento y un colapso en la movilidad del norte de la ciudad.




