Leonardo Téllez, un barrendero de 25 años de Ibagué, Tolima, se convirtió en un símbolo de solidaridad luego de cumplir una promesa que hizo antes de conocer el resultado de un chance: si ganaba, compartiría parte del premio con quienes más lo necesitaran.
Su deseo se hizo realidad y, fiel a su palabra, compró cuatro mercados para entregarlos a familias en situación vulnerable. Ese primer gesto marcó un antes y un después en su vida y dio inicio a una misión que hoy inspira a miles de personas bajo una frase que se volvió su sello: “Bendecido para bendecir”.
Le puede interesar: Más de 300 jóvenes iniciaron el proceso de incorporación al Ejército en el Cauca
De las calles a las redes sociales
La historia de Leonardo nació de sus propias experiencias. Al crecer en una familia de escasos recursos, asegura que aprendió desde pequeño a reconocer las dificultades de otras personas y a buscar formas de ayudar.
Durante un tiempo realizó sus acciones de manera silenciosa, hasta que un amigo lo motivó a grabar y compartir sus entregas en redes sociales. La idea era que más personas conocieran su labor y pudieran sumarse con aportes para ampliar las ayudas.
Así comenzó a publicar videos en TikTok y hacer transmisiones en vivo. Su comunidad creció rápidamente y con ella llegaron donaciones que se transformaron en mercados y apoyos para familias necesitadas.
Video Panita Facebook.
Un gesto que supera las críticas
Aunque algunas personas cuestionan que grabe los momentos en los que entrega las ayudas, Leonardo asegura que hacerlo ha permitido conectar con personas que quieren aportar y multiplicar la solidaridad.
Le puede interesar: Ataque con carro bomba sacudió Cúcuta: 11 personas heridas y una perrita murió en la explosión
“Gracias a un video una persona de buen corazón se comunica conmigo y me dice: ‘Yo te quiero aportar un granito para que le den la bendición a otra persona’”, explicó.
Para él, las redes sociales no son una forma de fama ni un trabajo, sino una herramienta para llevar más ayuda a quienes encuentra durante sus recorridos por la ciudad.
Un ejemplo que nació en 15 minutos
Leonardo combina su labor como barrendero con esta iniciativa social. Incluso aprovecha los 15 minutos de descanso de su jornada laboral para grabar contenido y realizar algunas entregas.
Le puede interesar: VIDEO: Investigan tragedia en Piendamó: dos personas fallecieron tras desplomarse un parapente
A pesar de que una de sus cuentas fue hackeada y tuvo que comenzar nuevamente, asegura que su propósito sigue intacto: ayudar sin esperar nada a cambio.
Hoy, sus videos reciben cientos de mensajes de apoyo y reconocimiento de personas que destacan su corazón solidario. Su historia demuestra que un pequeño acto de generosidad puede convertirse en una cadena de ayuda capaz de llegar mucho más lejos.





