En plena temporada preelectoral, la Procuraduría General de la Nación tiene lista una circular que establece una directriz clara para alcaldes y gobernadores del país: aquellos mandatarios que tengan parientes cercanos aspirando al Congreso deberán apartarse de cualquier actuación administrativa o contractual relacionada con procesos electorales.
El mensaje es contundente: neutralidad absoluta.
Caso Santander
En Santander, el primer nombre que entra en el debate es el del gobernador Juvenal Díaz Mateus. Su hermano, el actual representante a la Cámara Luis Eduardo Díaz Mateus, ha manifestado su aspiración al Senado por el Partido Conservador Colombiano.
Aunque la medida no es personal sino institucional, el caso evidencia el alcance de la directriz en los territorios, donde los vínculos familiares entre dirigentes y candidatos no son inusuales.
Alcance nacional
De acuerdo con estimaciones preliminares, al menos 16 departamentos presentan situaciones similares, con mandatarios cuyos familiares aspiran a Cámara o Senado. La circular busca prevenir conflictos de interés y blindar la transparencia electoral en un año en el que cada contrato, cada convenio y cada acto administrativo pueden ser objeto de escrutinio público.
La intención del Ministerio Público es garantizar reglas claras y evitar que la gestión pública sea utilizada —o percibida como utilizada— para favorecer campañas políticas.
Antecedentes y posibles medidas
No sería la primera vez que se adoptan mecanismos excepcionales para proteger la transparencia electoral. En anteriores procesos legislativos, el Gobierno Nacional ha designado gobernadores ad hoc en casos donde existían posibles conflictos de interés, con el fin de ofrecer mayores garantías de imparcialidad.
Expertos coinciden en que este tipo de decisiones resultan saludables tanto para la ciudadanía como para los propios mandatarios, al reducir riesgos disciplinarios y evitar cuestionamientos políticos innecesarios.
Porque en tiempos electorales no basta con ser neutral: también es fundamental parecerlo. Y si la Procuraduría habla de apartarse, la instrucción es clara: apartarse significa apartarse.




