El deseo sexual no es constante ni funciona de manera aislada. A lo largo de la vida, factores biológicos, emocionales y relacionales influyen directamente en cómo las personas viven su sexualidad, especialmente dentro de una relación de pareja.
Etapas como el estrés prolongado, el posparto, la lactancia, la perimenopausia o la menopausia pueden generar cambios hormonales que impactan el deseo sexual. A esto se suman tensiones emocionales y conflictos no resueltos que, en muchos casos, afectan la intimidad y el vínculo afectivo.
Cambios hormonales y su impacto
Las hormonas desempeñan un papel determinante en la respuesta sexual. Cuando se presentan desequilibrios hormonales, pueden aparecer síntomas como disminución del deseo, cansancio, cambios de humor o reducción de la lubricación vaginal.
Si estos cambios no se reconocen ni se abordan adecuadamente, pueden generar incomprensión y distanciamiento dentro de la pareja.
Las tres “hormonas del amor”
Diversos estudios han identificado tres hormonas clave relacionadas con el deseo y el vínculo afectivo:
- Dopamina, asociada al placer, la motivación y la atracción.
- Oxitocina, conocida como la hormona del apego, que se libera durante el contacto físico y fortalece la conexión emocional.
- Serotonina, vinculada al bienestar y la estabilidad del estado de ánimo.
Cuando estas sustancias se ven alteradas por el estrés, la rutina o conflictos emocionales, la vida sexual suele ser una de las primeras áreas en resentirse.
El peso de la relación en la sexualidad
La sexualidad está profundamente ligada a la calidad de la relación de pareja. Problemas como la falta de comunicación, discusiones frecuentes, resentimientos acumulados o sensación de desconexión emocional pueden disminuir significativamente el deseo.
En muchos casos, la causa no es física sino emocional.
La doctora Martha Lucía Marrugo, ginecóloga integrativa y vocera de Heel Colombia, explica que “el deseo sexual no desaparece de un momento a otro; suele manifestarse en respuesta a lo que ocurre en el cuerpo y en la relación. Cuando hay desequilibrios hormonales o una carga emocional constante, la sexualidad se ve afectada, y es ahí donde se requiere un abordaje integral que contemple tanto lo físico como lo emocional”.
Claves para retomar la vida sexual en pareja
Especialistas señalan que recuperar el deseo es posible y, en muchos casos, comienza fuera del dormitorio. Estas son algunas recomendaciones:
- Hablar abiertamente, expresando emociones y necesidades sin juicios.
- Romper la rutina, introduciendo pequeños cambios en la dinámica de pareja.
- Priorizar el autocuidado, tanto físico como emocional y hormonal.
- Considerar un abordaje integral de la salud, incluyendo alternativas como la medicina biorreguladora de sistemas con ingredientes de origen natural, que puede contribuir al equilibrio hormonal y emocional.
- Buscar acompañamiento profesional, para identificar causas específicas y recibir orientación personalizada.




