La riqueza de la Tierra tiene un nuevo epicentro global en Colombia. La Unión Internacional de Ciencias Geológicas (IUGS) incluyó oficialmente al Cañón del Chicamocha en la lista de los Sitios de Patrimonio Geológico Mundial.
Esta prestigiosa distinción científica, respaldada por la Unesco, cataloga al cañón santandereano como un paisaje morfotectónico de referencia global. El logro es el resultado de un riguroso esfuerzo de investigación conjunta entre la Universidad Industrial de Santander (UIS) y el Servicio Geológico Colombiano.
¿Hace cuánto se formó y cuál es su origen geológico?
Las imponentes laderas del Chicamocha son un libro abierto que narra la evolución del planeta. Los científicos determinaron que el Cañón del Chicamocha se formó hace unos 46 millones de años debido a una intensa actividad tectónica combinada con la erosión fluvial constante del río Chicamocha durante el periodo Terciario.
Sin embargo, el verdadero tesoro para la ciencia radica en que sus rocas y montañas conservan huellas y materiales con más de 1.000 millones de años de historia geológica. Su estructura interna permite descifrar los movimientos de la corteza terrestre que dieron origen a la Cordillera Oriental de los Andes. Además, en sus entrañas alberga el Nido Sísmico de Bucaramanga, uno de los puntos con mayor actividad sismológica y más estudiados del planeta.
También puede leer: Si tiene bicicleta o patineta eléctrica, deberá cumplir esta nueva regla desde 2027
¿Qué significa el cañón para Santander?
El Chicamocha representa la columna vertebral de la identidad cultural y el orgullo de los santandereanos. Con una extensión que supera los 200 kilómetros y profundidades que alcanzan los 2.000 metros, este accidente geográfico abarca los territorios de 17 municipios del departamento.
Históricamente, el cañón sirvió como el hogar ancestral de la comunidad indígena Guane, quienes desafiaron su clima árido dejando vestigios, tumbas y petroglifos. Siglos más tarde, durante la colonia y la independencia, sus senderos se transformaron en los legendarios Caminos Reales, rutas de piedra fundamentales para el comercio local y la conexión de la región andina.
Turismo de aventura y el camino hacia la UNESCO
A nivel comercial, el Chicamocha consolidó a Santander como el epicentro del turismo de aventura y de naturaleza en Colombia. Su imponente geografía es el escenario predilecto para actividades extremas como el vuelo en parapente, el senderismo de alta resistencia, el canotaje y el ciclomontañismo.
Le sugerimos leer: Alerta económica: El motor productivo de Colombia se frena en agosto y enciende las alarmas
El principal polo de atracción es el Parque Nacional del Chicamocha (Panachi), un complejo que cuenta con uno de los teleféricos más largos de Sudamérica (6.3 kilómetros), permitiendo a miles de viajeros cruzar el imponente abismo de lado a lado.
Con este sello de patrimonio geológico mundial, las instituciones regionales buscan ahora un escalón más alto: lograr que el territorio sea declarado oficialmente como Geoparque Mundial de la UNESCO, una categoría que impulsará definitivamente el geoturismo masivo y la conservación de sus comunidades rurales.





