Las tiendas de barrio siguen siendo protagonistas de la economía de los hogares colombianos, pero en 2026 enfrentan un escenario de mayor presión. Según el más reciente estudio de FENALTIENDAS, el 47,27 % de los tenderos reporta una disminución en sus márgenes de ganancia, mientras aumentan las dificultades para mantener la rentabilidad de sus negocios.
Menor poder adquisitivo golpea a las tiendas
El panorama está marcado principalmente por la reducción en la capacidad de compra de los consumidores. El 50,45 % de los tenderos asegura que sus clientes tienen menos recursos disponibles frente al cierre de 2025.
A esto se suma que el 39,55 % de los negocios enfrenta mayores restricciones de sus proveedores, entre ellas exigencias de pago de contado, reducción de plazos y costos financieros adicionales.
Los cambios también se reflejan en las decisiones de compra de los consumidores. El 45 % de los tenderos señala que sus clientes buscan con mayor frecuencia marcas económicas y productos sustitutos, lo que obliga a los comerciantes a prestar mayor atención a la rotación y rentabilidad de cada producto.
Tecnología para controlar el negocio
Ante este escenario, las herramientas digitales se convierten en una alternativa para mejorar la gestión de las tiendas. Sistemas de punto de venta (POS) e inteligencia artificial permiten organizar información sobre ventas, inventarios y flujo de caja, facilitando decisiones de compra más acertadas.
“Hoy el reto del tendero no es únicamente vender más, sino entender mejor su negocio. Tener claridad sobre qué productos se están moviendo, cuáles están generando mayor rentabilidad y cómo se comportan las ventas permite tomar decisiones más informadas en un momento en el que cada peso cuenta”, afirmó Jorge Soto, CEO y cofundador de Alegra.
Soluciones como las ofrecidas por Alegra permiten gestionar procesos de facturación, contabilidad y punto de venta desde dispositivos como computadores, tabletas o celulares. Estas herramientas también generan reportes que ayudan a identificar los productos de mayor movimiento, anticipar faltantes y controlar los cierres de caja.
Vender más no siempre significa ganar más
En medio de la presión sobre los márgenes, los especialistas recomiendan que los tenderos no se concentren únicamente en aumentar sus ventas. Revisar la rotación de productos, controlar el inventario y conocer la rentabilidad de cada referencia puede marcar la diferencia.
“Las herramientas digitales tienen que adaptarse a la realidad del pequeño comerciante. El objetivo es que la tecnología le quite tiempo a las tareas operativas y le entregue información útil para que pueda concentrarse en vender, atender a sus clientes y hacer crecer su negocio”, agregó Soto.
En el marco del Día Nacional del Tendero, el escenario pone sobre la mesa la necesidad de fortalecer la competitividad de estos pequeños comercios, fundamentales para el abastecimiento de los barrios y para la economía local.





