El empate 1-1 entre Deportivo Cali y Atlético Bucaramanga terminó marcado por los incidentes registrados en el estadio de Palmaseca. La invasión de aficionados al terreno de juego generó momentos de tensión y provocó un fuerte cruce de versiones entre los cuerpos técnicos de ambos equipos, especialmente por la actuación de Pablo Peirano, quien terminó expulsado.
Dudamel cuestionó la actuación de Peirano
El técnico del Deportivo Cali, Rafael Dudamel, lamentó que la situación desplazara el protagonismo del partido y calificó como “vergonzoso” lo ocurrido. El entrenador aseguró que el encuentro todavía tenía minutos por disputarse y responsabilizó directamente a Peirano por aumentar la tensión.
Dudamel afirmó que revisó varias veces las imágenes y sostuvo que el técnico del Bucaramanga pateó un balón para impedir la reanudación de una jugada y posteriormente ingresó al campo. Para el entrenador local, esta conducta pudo representar una provocación en medio de un escenario que ya era complicado por la presencia de aficionados dentro del terreno.
Bucaramanga defendió a su entrenador
Desde el equipo santandereano entregaron una versión completamente distinta. Javier Tetes, asistente técnico del Bucaramanga, explicó que Peirano ingresó al campo para proteger a sus jugadores ante la presencia de aficionados.
Tetes cuestionó que se normalizara el ingreso de personas al terreno de juego y aseguró que ya se había presentado una invasión durante el gol del Deportivo Cali. Según su relato, el árbitro permitió que el partido continuara pese a que todavía había personas dentro de la cancha.
Incertidumbre sobre el final del partido
La situación también generó confusión entre los futbolistas. Fabry Castro manifestó que, después de los incidentes, no recibieron una explicación clara sobre si el compromiso había terminado o si debían regresar al campo para disputar los minutos restantes.
Pese a las diferencias entre las versiones, ambos equipos coinciden en que hubo invasión del terreno de juego y que fue necesaria la intervención de las autoridades. Los hechos impidieron que el partido pudiera continuar con normalidad y dejaron bajo discusión las circunstancias que llevaron al cierre anticipado del encuentro.





