Un sacerdote recorrió las instalaciones del Palacio de San Carlos, sede de la Cancillería, rociando agua bendita y orando por la protección de los funcionarios. En Oro Noticias, la renovación de su imagen y sus instalaciones también estuvo acompañada de un acto de bendición.
Una particular escena llamó la atención esta semana en el Palacio de San Carlos, sede de la Cancillería colombiana. Según versiones conocidas, un sacerdote recorrió distintas áreas de las instalaciones mientras rociaba agua bendita a los funcionarios y elevaba oraciones para pedir protección frente a todo mal y peligro.
El episodio despertó curiosidad, especialmente ante versiones que señalan que este tipo de ceremonias no serían nuevas en algunas sedes del Gobierno nacional.
Agua bendita y oraciones en las instalaciones oficiales
De acuerdo con las versiones conocidas, el sacerdote utilizó un hisopo para rociar agua bendita en diferentes espacios de la Cancillería, en una ceremonia de carácter religioso orientada a pedir protección espiritual.
También circulan versiones sobre la realización de actos similares en la Casa de Nariño. Sin embargo, estos antecedentes requieren confirmación para establecer las circunstancias en las que se habrían llevado a cabo.
Oro Noticias también recibió una bendición
Los rituales de bendición también llegaron a Oro Noticias. Con motivo del estreno de un nuevo set, la renovación de su imagen, la incorporación de equipos tecnológicos y la preparación de nuevos contenidos, la sede del medio recibió una ceremonia espiritual.
La actividad acompañó esta nueva etapa del equipo periodístico, en medio de los cambios que buscan renovar tanto la imagen como los espacios de trabajo del medio.
¿Renovación de imagen y también de energías?
La situación deja una pregunta sobre la mesa: ¿será que, además de renovar los espacios y los equipos, también hace falta una bendición para comenzar una nueva etapa?
Desde Las Avispitas, la reflexión llega con una dosis de humor: entre nuevos sets, tecnología y proyectos, nunca está de más desear un ambiente de trabajo tranquilo y positivo.
Y por si las moscas, ¡que no falte el agua bendita!





