La preocupación que durante varios días imperó en la vereda Chocoita, jurisdicción del municipio de Girón, ha dado paso a una relativa calma. La comunidad, que se mantuvo bajo la lupa y en máxima alerta debido a los recientes reportes de seguridad en los alrededores del centro penitenciario de Palogordo, marcados por la llegada de internos de alta peligrosidad y la presencia de personas sospechosas, ve hoy un panorama institucional diferente.
Gracias a los constantes patrullajes y operativos desplegados de manera conjunta por la Policía y el Ejército en esta zona rural del área metropolitana, los pobladores perciben un entorno más controlado que les permite retomar sus rutinas cotidianas.
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Presencia de la fuerza pública devuelve la calma
El despliegue operativo de los uniformados en los corredores viales y veredales cercanos al complejo carcelario ha sido clave para disipar el temor inicial de los residentes. La respuesta de las autoridades locales mitigó el zozobra generado por los movimientos en torno a Palogordo.
Sobre este cambio de escenario, los habitantes de la zona han expresado su respaldo a las labores de vigilancia. Raúl Piña, habitante de la vereda Chocoita en Girón, señaló respecto al ambiente de seguridad:
«La presencia constante de la fuerza pública nos ha venido devolviendo la tranquilidad frente a los temores iniciales por la situación en los alrededores del penal».
En el mismo sentido se pronunció Ricardo Rodríguez, otro morador del sector, quien destacó que la comunidad hoy se siente más protegida:
«Ahora se nota más respaldo institucional en los caminos y zonas rurales, lo que nos da mayor confianza para transitar y realizar nuestras labores diarias».
Solicitudes pendientes: el mal estado de las vías
Pese a que la seguridad ha mejorado notablemente en los últimos días, los residentes de Chocoita insisten en que la intervención del Estado debe ir más allá del pie de fuerza. El deterioro y el mal estado de las vías continúan siendo un dolor de cabeza constante para las familias que habitan el sector.
Por esta razón, la comunidad hizo un llamado enfático a las administraciones competentes para que la presencia institucional se traduzca también en inversión social y obras viales, priorizando el mejoramiento de los caminos que conectan esta vereda con el casco urbano de Girón para facilitar el transporte de productos agrícolas, el comercio local y el tránsito diario de sus habitantes.





