Más allá de las ideologías: la sostenibilidad busca espacio en el debate electoral

Por Oro Noticias TV

martes 16 de junio, 2026 03:59 PM

En medio de la contienda presidencial de 2026, la sostenibilidad comienza a ocupar un lugar cada vez más relevante dentro del debate público. Temas como la transición energética, la seguridad hídrica, la biodiversidad y el desarrollo productivo ya no son vistos únicamente desde una perspectiva ambiental, sino también como factores clave para el crecimiento económico, la inversión y la competitividad del país.

Así lo plantea Dark Sustainability, una plataforma independiente de análisis crítico sobre sostenibilidad, que advierte que la discusión electoral debe superar las divisiones ideológicas y centrarse en propuestas concretas y viables para enfrentar los desafíos ambientales y económicos de Colombia.

«La sostenibilidad no es de izquierda ni de derecha»

Para la organización, la principal pregunta ya no debería ser si la sostenibilidad pertenece a una corriente política específica, sino cuál de las candidaturas tiene la capacidad de convertirla en políticas financiables, medibles y ejecutables.

“La sostenibilidad no es una causa de izquierda ni una amenaza para la derecha. Es una prueba de realidad para cualquier aspirante a gobernar. El verdadero debate electoral no está en quién usa mejor el discurso ambiental, sino en quién puede explicar cómo se financia la transición, cómo se protege el empleo, cómo se atrae inversión, cómo se reducen riesgos y cómo se mide el impacto real”, afirmó Armando Russi, fundador de Dark Sustainability.

Una agenda que implica inversiones millonarias

El debate se desarrolla en un contexto en el que la sostenibilidad tiene cada vez mayores implicaciones económicas. Según estimaciones del Banco Mundial, implementar la agenda climática de Colombia requeriría inversiones cercanas a los 92.000 millones de dólares hasta el año 2050.

Sin embargo, la misma entidad estima que estas acciones podrían generar beneficios netos para la economía colombiana cercanos a los 7.000 millones de dólares anuales. Además, señala que el sector privado podría aportar hasta 74.000 millones de dólares de la inversión adicional necesaria para impulsar la acción climática en el país.

Estos datos evidencian que la sostenibilidad dejó de ser una discusión exclusivamente ambiental para convertirse en un asunto ligado al desarrollo económico y la competitividad nacional.

Más allá de los discursos y las promesas

Dark Sustainability considera que durante años la sostenibilidad fue tratada principalmente como un asunto reputacional, relacionado con campañas corporativas, compromisos públicos o informes de gestión.

Actualmente, la situación es diferente. Factores como la disponibilidad de agua, la seguridad energética, el acceso a capital, la estabilidad regulatoria, la infraestructura y las cadenas de suministro se han convertido en variables estratégicas para la capacidad competitiva de los países y las empresas.

Según la organización, una agenda ambiental seria debe exigir respuestas concretas tanto a sectores de izquierda como de derecha y centro político.

A la izquierda, porque la justicia climática requiere recursos, ejecución y gobernanza. A la derecha, porque la defensa de la productividad, la empresa y la inversión también depende de la protección de los recursos naturales y la gestión de riesgos. Y al centro, porque hablar de sostenibilidad sin asumir decisiones complejas puede convertir el tema en una simple declaración de intenciones.

La sostenibilidad también impacta los mercados

Russi señaló que la sostenibilidad ya influye en decisiones financieras y empresariales alrededor del mundo. Los inversionistas evalúan la exposición climática de los proyectos, las aseguradoras recalculan riesgos asociados al cambio climático y los reguladores avanzan hacia mayores exigencias de transparencia en temas ambientales, sociales y de gobernanza.

En este escenario, advierte que los países que no se adapten a estas tendencias podrían enfrentar mayores costos de capital, pérdida de competitividad y dificultades para atraer nuevas inversiones.

Las preguntas que deberán responder los candidatos

Para Dark Sustainability, el desafío de las campañas presidenciales no consiste en elegir entre crecimiento económico y protección ambiental, sino en demostrar cómo ambos objetivos pueden avanzar de manera conjunta.

La organización sostiene que el debate debe centrarse en preguntas concretas: cuánto costará la transición energética, quién financiará los cambios necesarios, qué sectores deberán transformarse, cuáles serán los incentivos para la inversión, cómo se protegerán los empleos y qué indicadores permitirán medir los resultados.

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