Resistencia a los antibióticos: el riesgo oculto detrás del tratamiento de heridas

Por Oro Noticias TV

martes 16 de junio, 2026 04:12 PM

El cuidado inadecuado de heridas crónicas y agudas podría estar contribuyendo al crecimiento de uno de los mayores desafíos sanitarios del mundo: la resistencia antimicrobiana. Así lo advirtió Essity, compañía global de higiene y salud, durante el Congreso de la Asociación Europea para el Manejo de Heridas 2026 (EWMA), realizado en Bremen, Alemania.

La empresa hizo un llamado a fortalecer las decisiones clínicas basadas en evidencia para prevenir infecciones sin recurrir al uso innecesario de antibióticos y otros antimicrobianos, una práctica que puede favorecer la aparición de microorganismos resistentes a los tratamientos.

Según estimaciones citadas por las Naciones Unidas, las enfermedades resistentes a los medicamentos podrían causar hasta 10 millones de muertes al año para 2050, convirtiéndose en una de las principales amenazas para la salud pública global.

Colombia ya registra miles de muertes asociadas al problema

La situación también tiene impacto en Colombia. De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Salud (INS), durante 2019 se registraron 4.700 muertes atribuibles a la resistencia a los antibióticos y otras 18.200 estuvieron relacionadas con este fenómeno.

Los expertos advierten que el aumento de bacterias resistentes dificulta el tratamiento de infecciones comunes, incrementa el riesgo de complicaciones y obliga en muchos casos a utilizar medicamentos más fuertes, tratamientos prolongados o procedimientos médicos más complejos.

El cuidado de heridas también influye en la resistencia antimicrobiana

Aunque la resistencia antimicrobiana suele asociarse a hospitales o unidades de cuidados intensivos, especialistas señalan que el manejo cotidiano de heridas también desempeña un papel importante.

Heridas quirúrgicas, úlceras de pie diabético, lesiones por presión y úlceras venosas pueden presentar colonización bacteriana sin que exista una infección activa. Sin embargo, en algunos casos se utilizan antimicrobianos de manera preventiva, aun cuando no hay señales claras de infección.

“La resistencia antimicrobiana no es una amenaza futura ni abstracta; ya está afectando a los pacientes hoy. Las decisiones cotidianas en el cuidado de heridas importan”, afirmó Anand Chandarana, presidente de Health & Medical en Essity.

De acuerdo con una encuesta global citada por la compañía, el 42 % de los profesionales de la salud utiliza antimicrobianos como medida preventiva incluso cuando la infección no ha sido confirmada.

Consecuencias para los pacientes

Essity advierte que cuando una herida involucra bacterias resistentes, el proceso de cicatrización puede volverse más lento y complejo.

Además, las infecciones pueden ser más difíciles de controlar, aumentando la necesidad de hospitalizaciones prolongadas, tratamientos más agresivos e incluso intervenciones quirúrgicas.

La compañía sostiene que un abordaje clínico más preciso puede ayudar a prevenir infecciones y reducir el uso innecesario de antibióticos, contribuyendo a preservar su efectividad para los casos en que realmente son necesarios.

Nueva guía internacional busca cambiar la práctica clínica

Durante el congreso EWMA 2026 fue presentada una nueva Guía Internacional sobre administración responsable de antimicrobianos en el cuidado de heridas, elaborada por 12 expertos independientes de distintos países y publicada en el Journal of Wound Care.

El documento propone que los profesionales de la salud adopten rutas de decisión basadas en evidencia y señales claras de infección, dejando atrás el uso automático de antimicrobianos como respuesta preventiva.

El objetivo es intervenir de manera temprana y adecuada para evitar complicaciones, sin recurrir innecesariamente a antibióticos, antisépticos u otros agentes antimicrobianos.

Prevención y uso responsable de antibióticos

La guía también destaca alternativas de manejo que permiten reducir la carga microbiana mediante mecanismos físicos, disminuyendo la dependencia de tratamientos antimicrobianos activos.

Para los expertos, el desafío consiste en pasar de una estrategia reactiva a una preventiva, donde la evaluación clínica y la detección temprana sean las principales herramientas para evitar infecciones y proteger la eficacia de los antibióticos.

“Proteger la efectividad de los antibióticos es una responsabilidad compartida. Repensar cómo se manejan las heridas todos los días puede ayudar a reducir el uso innecesario de antibióticos y marcar una diferencia real para los pacientes y los sistemas de salud”, concluyó Chandarana.

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