Dificultad para concentrarse, olvidar tareas importantes, postergar actividades de manera constante o sentirse desbordado por la rutina son situaciones que muchas personas atribuyen al estrés o al agotamiento. Sin embargo, especialistas advierten que estos síntomas también pueden estar relacionados con el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), una condición que continúa en la adultez y que, en muchos casos, nunca fue diagnosticada durante la infancia.
Con motivo del Día Internacional del TDAH, que se conmemora cada 13 de julio, expertos hacen un llamado a reconocer que este trastorno del neurodesarrollo no es exclusivo de niños y adolescentes. De hecho, miles de adultos colombianos podrían convivir con la condición sin recibir un diagnóstico oportuno ni el tratamiento adecuado.
El TDAH persiste en la adultez
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el TDAH afecta aproximadamente al 8,8% de la población infantil y al 2,6% de los adultos en el mundo. Diversas investigaciones muestran que una proporción importante de quienes fueron diagnosticados en la infancia continúa presentando síntomas durante la vida adulta.
No obstante, en esta etapa las manifestaciones suelen ser menos evidentes. La hiperactividad física puede transformarse en una sensación constante de inquietud interna, mientras que predominan dificultades para organizar tareas, mantener la atención, controlar impulsos, gestionar el tiempo y regular las emociones.
Colombia registra una de las prevalencias más altas en escolares
En Colombia, revisiones recientes sobre estudiantes de educación básica secundaria han reportado algunas de las tasas de prevalencia de TDAH más altas a nivel mundial, una situación que plantea importantes retos para los sistemas de salud y educación.
Los especialistas advierten que la falta de herramientas diagnósticas estandarizadas y de una detección temprana hace que muchos niños lleguen a la adultez sin haber recibido una evaluación adecuada, prolongando las dificultades académicas, laborales y personales.
Ansiedad, insomnio y procrastinación pueden ocultar un TDAH
Uno de los mayores desafíos es que los síntomas del TDAH en adultos suelen confundirse con otras condiciones como ansiedad, depresión o agotamiento.
«En consulta vemos cada vez más adultos que llegan buscando ayuda para la ansiedad, el insomnio o la procrastinación y, al profundizar en su historia, descubrimos que lo que tienen de fondo es un TDAH nunca diagnosticado. La inatención crónica genera un desgaste enorme: la persona vive con la sensación constante de no estar a la altura de lo que se espera de ella, sin entender por qué le cuesta tanto algo que para otros parece sencillo. Identificar el TDAH en la adultez no es ponerle una etiqueta a alguien, es darle una explicación y, sobre todo, una herramienta para manejar su vida de forma más equilibrada», afirmó la doctora Ana Milena Isaza, especialista en Psiquiatría, homeópata y psicoterapéutica, vocera de Heel Colombia.
Señales que pueden indicar TDAH en adultos
Los expertos recomiendan consultar con un profesional de salud mental cuando se presentan de forma persistente varias de estas señales:
- Dificultad para mantener la concentración durante actividades prolongadas.
- Procrastinación frecuente y problemas para planificar o priorizar tareas.
- Olvidos constantes de compromisos, objetos o responsabilidades.
- Sensación permanente de inquietud o impaciencia.
- Dificultad para controlar las emociones frente al estrés o la frustración.
- Antecedentes de síntomas similares desde la infancia, aunque nunca hayan sido evaluados.
Un diagnóstico oportuno permite diferenciar el TDAH de otros trastornos con síntomas similares y definir el tratamiento más adecuado para cada persona.
Estrategias para mejorar la calidad de vida
El manejo del TDAH en adultos requiere un enfoque integral que combine acompañamiento profesional y hábitos saludables. Entre las recomendaciones de los especialistas se encuentran establecer rutinas y sistemas de organización mediante listas o recordatorios, mantener un sueño reparador, realizar actividad física de forma regular, moderar el consumo de cafeína y buscar apoyo terapéutico especializado.
También sugieren utilizar herramientas que favorezcan la concentración, como la música blanca durante actividades que demandan atención sostenida.
Bajo supervisión médica, existen además alternativas terapéuticas de origen natural que pueden contribuir a la regulación del sistema nervioso como complemento de un tratamiento integral. Los especialistas enfatizan que estas opciones no reemplazan un diagnóstico ni el manejo indicado por un profesional de la salud.




