Más fuerza, más autonomía: el desafío de mantener activos a los adultos mayores

Por Oro Noticias TV

viernes 11 de septiembre, 2026 11:36 AM

La pérdida de masa y fuerza muscular puede comprometer la movilidad, aumentar el riesgo de caídas y limitar la autonomía. Expertos destacan el ejercicio, la nutrición y el acompañamiento médico como claves para un envejecimiento activo.

Envejecer no necesariamente significa perder movilidad o depender de otras personas para realizar las actividades cotidianas. Sin embargo, la disminución progresiva de la masa y la fuerza muscular puede convertirse en uno de los principales obstáculos para mantener una vida activa durante la vejez.

En Colombia, cerca del 46,5 % de los adultos mayores de 60 años presenta signos de sarcopenia, una condición asociada con la pérdida de masa, fuerza y funcionalidad muscular. Su aparición puede incrementar el riesgo de caídas, fracturas y dependencia, afectando no solo la salud física, sino también la autonomía y la calidad de vida.

La pérdida de fuerza también amenaza la independencia

El deterioro del sistema musculoesquelético puede manifestarse a través de dolores articulares, rigidez, cambios en la postura y disminución de la fuerza. Aunque algunos de estos cambios hacen parte del proceso natural de envejecimiento, los especialistas advierten que no deben asumirse como una pérdida inevitable de la movilidad.

Las cifras muestran, además, diferencias entre regiones y contextos. En Bogotá se ha reportado una prevalencia de sarcopenia del 11,5 % entre personas mayores, mientras que un estudio realizado en hogares geriátricos de Pereira encontró que el 28 % de los residentes tenía sarcopenia confirmada y que un 61 % presentaba una forma grave. En Barranquilla, la prevalencia reportada alcanza el 14,2 %.

Para Alejandra Villalba, especialista en Medicina Familiar y vocera médica de Heel Colombia, estas cifras evidencian la necesidad de abordar el deterioro musculoesquelético desde diferentes frentes.

“Es fundamental promover un abordaje integral que combine ejercicio, nutrición adecuada y estrategias terapéuticas individualizadas”, señaló la especialista, quien también destacó la importancia de atender el dolor y los procesos inflamatorios que pueden limitar la actividad física.

Ejercicio y alimentación, aliados para conservar la movilidad

Mantenerse activo puede ser una de las principales herramientas para enfrentar la pérdida de fuerza asociada con la edad. Actividades de bajo impacto, como caminatas supervisadas, natación o yoga, pueden contribuir al equilibrio, al rango de movimiento y al fortalecimiento muscular, de acuerdo con las condiciones particulares de cada persona.

A esto se suma la alimentación. Un consumo adecuado de proteínas, ajustado a las necesidades individuales, puede ayudar a preservar la masa y la función muscular, especialmente cuando se combina con actividad física.

Mauricio Mejía, especialista en medicina del deporte y vocero externo de Heel Colombia, explica que la proteína cumple un papel importante en la prevención y manejo de la sarcopenia, pero advierte que su consumo debe estar acompañado de ejercicio.

“El mayor beneficio se obtiene cuando se combina con ejercicio, especialmente entrenamiento de fuerza, una estrategia clave para mantener la independencia y la calidad de vida”, afirmó.

Pequeños cambios también pueden prevenir caídas

El cuidado de los adultos mayores no se limita al gimnasio o a la alimentación. La adaptación de los espacios del hogar, el uso de calzado adecuado y la corrección de posturas durante las actividades diarias también pueden contribuir a reducir riesgos y evitar tensiones innecesarias.

Asimismo, el acompañamiento de profesionales de la salud permite establecer rutinas de actividad física y alimentación de acuerdo con las condiciones y necesidades de cada persona.

En el caso de quienes presentan dolores musculares o articulares, existen diferentes alternativas terapéuticas que pueden complementar el manejo de estas molestias. Los especialistas señalan que cualquier intervención debe responder a una valoración individual y formar parte de un tratamiento integral.

Envejecer también significa mantenerse en movimiento

El desafío del envejecimiento activo va más allá de conservar la fuerza física. Mantener la movilidad permite que las personas mayores continúen participando en actividades familiares y comunitarias, conserven su independencia y mantengan vínculos sociales.

Por eso, fortalecer músculos y articulaciones desde edades tempranas y mantener hábitos saludables durante la vejez puede marcar una diferencia en la calidad de vida. El objetivo no es detener el paso del tiempo, sino llegar a esta etapa con las herramientas necesarias para seguir viviendo con autonomía, bienestar y movimiento.

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