Menstruación y trabajo: el tema que está cambiando las políticas empresariales

Por Oro Noticias TV

sábado 30 de mayo, 2026 12:18 PM

La salud menstrual dejó de ser un tema exclusivo del ámbito personal para convertirse en una conversación clave dentro de las organizaciones. Expertos y organismos internacionales coinciden en que garantizar condiciones adecuadas para la gestión menstrual en los espacios laborales no solo mejora el bienestar de las trabajadoras, sino que también fortalece la inclusión, la productividad y la equidad en las empresas.

En Colombia, las cifras reflejan que aún existen importantes desafíos. Según datos del DANE, entre mayo de 2021 y mayo de 2022, el 15,1 % de las mujeres que tuvieron su periodo menstrual reportó dificultades económicas para adquirir los productos necesarios para atenderlo. Además, el 7,9 % manifestó no contar con acceso a un baño cercano, privado y limpio para gestionar su menstruación.

La menstruación sigue impactando la vida diaria y laboral

Las barreras relacionadas con la salud menstrual tienen efectos directos en las actividades cotidianas y laborales. De acuerdo con cifras oficiales, en promedio el 8 % de las mujeres en Colombia tuvo que interrumpir o suspender sus actividades debido a la menstruación.

Los síntomas físicos fueron la principal causa de estas interrupciones. Dolor abdominal, molestias en la espalda, dolores de cabeza y malestar general representaron el 86 % de los casos reportados.

A esto se suman las dificultades económicas para acceder a productos de gestión menstrual, una situación que continúa afectando a niñas, adolescentes, mujeres y personas menstruantes en distintas regiones del país.

Según datos de UNICEF Colombia, durante 2023 el 11,4 % de las mujeres entre los 10 y los 55 años que menstruaron tuvo problemas económicos para adquirir los elementos necesarios para manejar su periodo.

Más allá de los productos: una cuestión de bienestar e inclusión

Especialistas señalan que la salud menstrual no depende únicamente del acceso a toallas higiénicas, tampones o copas menstruales. También involucra condiciones de infraestructura adecuadas, acceso a información confiable y la eliminación de los estigmas que aún rodean la menstruación.

Por esta razón, cada vez más organizaciones están incorporando el tema dentro de sus estrategias de bienestar, diversidad, equidad e inclusión.

«Las empresas tienen una oportunidad única para revisar sus políticas, infraestructura y cultura organizacional con el fin de garantizar que las personas puedan vivir su ciclo menstrual con dignidad, seguridad y bienestar», destacan expertos en salud y sostenibilidad.

ONU y sector privado impulsan la conversación

Durante la 70ª sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer de las Naciones Unidas, la compañía Essity y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) analizaron el papel que pueden desempeñar los empleadores para eliminar las barreras relacionadas con la salud menstrual en los espacios de trabajo.

El encuentro evidenció un consenso creciente entre empresas, organismos internacionales y legisladores: la salud menstrual es un factor determinante para promover la inclusión, la participación y el desempeño laboral.

Además, los expertos resaltaron la importancia de abordar el tema desde una perspectiva integral que contemple todas las etapas de la vida, desde la primera menstruación hasta la menopausia.

«La salud menstrual en el lugar de trabajo es esencial para la inclusión, la dignidad y la participación. Cuando los empleadores la abordan de manera proactiva, ayudan a crear entornos laborales más saludables y resilientes», señaló el UNFPA.

¿Qué pueden hacer las empresas?

Entre las medidas recomendadas para fortalecer la salud menstrual en el ámbito laboral se encuentran:

  • Garantizar baños limpios, seguros y privados.
  • Facilitar el acceso a productos de gestión menstrual.
  • Promover campañas de educación e información.
  • Capacitar a líderes y equipos de trabajo.
  • Generar espacios de diálogo que reduzcan el estigma asociado a la menstruación y la menopausia.
  • Incorporar la salud menstrual dentro de las políticas de bienestar y talento humano.

Una inversión que beneficia a trabajadores y empresas

Para Essity, compañía líder en higiene y salud, la salud menstrual debe entenderse como un componente estratégico del bienestar corporativo y no como un beneficio adicional.

La empresa ha integrado esta temática dentro de sus programas globales de bienestar, ofreciendo acceso gratuito a productos menstruales en sus instalaciones y promoviendo iniciativas para normalizar las conversaciones sobre menstruación y menopausia.

«Los empleadores que invierten en salud menstrual están invirtiendo en su gente. No se trata de un lujo, sino de un factor estratégico que impulsa tanto el desempeño del negocio como el bienestar de los colaboradores», afirmó Sahil Tesfu, directora de Estrategia y Sostenibilidad de Essity.

Un reto pendiente para Colombia

Aunque la conversación sobre salud menstrual ha ganado visibilidad en los últimos años, las cifras demuestran que persisten retos relacionados con el acceso a productos, la infraestructura sanitaria y la eliminación de prejuicios.

Expertos coinciden en que avanzar en esta agenda permitirá construir entornos laborales más inclusivos, mejorar la calidad de vida de millones de personas y generar beneficios tanto sociales como económicos para el país.

La apuesta, aseguran, es pasar de la sensibilización a la acción, convirtiendo la salud menstrual en una prioridad dentro de las políticas empresariales del futuro.

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